Hace unos días la gran
Eugenia de la Torriente recomendaba
libros de moda, y destacaba que la percepción de uno de ellos estaba muy relacionada con su lugar de compra, una librería emblemática en San Francisco. El ejemplar en cuestión ya está en mi poder por métodos menos viajeros (
Amazon, creo que voy a domiciliar mi nómina directamente en vuestra casa), pero este detalle me ha recordado sin duda a los libros y revistas que he comprado en mis viajes. El último de ellos,
It´s lonely in the modern world, lo compré en China pensando en mi próxima aventura, una nueva casa algo más grande con una terraza apta para tomar caipirinhas a la sombra.
Cuando tienes un proyecto personal en mente, empiezas a leer y a recopilar imágenes para hacer más dulce la espera. Pero esta vez no buscaba cosas para "comprar": en mi nueva casa espero tener incluso
menos muebles: no quiero "rellenar" el espacio, así que no busco tours por la casa de tal o cual nórdico con techos altos y ventanas enormes. Esto es España, y el
menos es más debe venir desde otro punto de vista.
It´s lonely in the modern world es un libro que profundiza en esta idea, siendo un
spin off del blog de sus creadoras,
Unhappy hipsters. Desde una perspectiva irónica,
Molly Jane Quinn and Jenna Talbott nos recomiendan cómo decorar nuestro entorno desde el punto de vista del hispter del siglo XXI: éstas son algunas de sus "perlas", lanzadas con mucha guasa:
- Las paredes de casa, siempre
blancas. El
hipster se pasará meses escogiendo entre "blanco roto" "blanco huevo" o " blanco sucio", y tu nunca detectarás la diferencia entre pantones. Finge que has tardado años en escoger el blanco exacto que coordina a la perfección con tus camisas blancas de COS.
- La frase
"la cocina es el centro del hogar" es falsa en la casa del moderno. Las islas centrales "aíslan" aún más al cocinero de los impacientes comensales, ojipláticos ante el espectáculo de aparatos y emplatados.
- En el baño
no hay TELA. No hay alfombras, no hay albornoces, no hay cortinas. Solo una pequeña y enrollada toalla para invitados. Por supuesto, tampoco hay cosméticos.
(está todo escondido, las superficies son para tocarlas, no para rellenarlas de objetos).
- Las sillas no se compran para sentarse, son las nuevas esculturas. La silla debe ser elegida según la tribu urbana a la que perteneces.
- Nunca sillas de plástico en la terraza. El plástico puede estar en cualquier parte, pero nunca en el exterior. (el moderno está obsesionado con las sillas).
- Tus hijos deben tener objetos bellos a su alrededor. Y se tienen que llamar Apple, Beau, Toby, Lulu, Teo, Alex, Eames, o cualquier otro
nombre corto y sonoro.
- Encima del sofá y sobre tu cabeza
no hay NADA. Nada de cuadros, nada de estanterías. La nada más absoluta.
Ay, que duro es ser moderno!.
Photos: Gratistotal.